Iberia ofrece facturar sus vuelos desde el móvil o la PDA

Abril 29, 2008

Los clientes de Iberia pueden facturar sus vuelos a través de sus teléfonos móviles o de las PDA, según informó la aerolínea. A través de varias webs y de esos dos elementos electrónicos puede llevarse a cabo el auto check-in (reserva de asiento y facturación) a más de 70 destinos, la compra de billetes de Puente Aéreo, la consulta del saldo de puntos Iberia Plus y de reservas de cualquier vuelo de la compañía.

El auto check-in o auto-facturación desde la PDA o el móvil permite una facturación rápida al introducir el código de reserva del vuelo o el número de tarjeta Iberia Plus.

Para la posterior obtención de la tarjeta de embarque basta con acudir al mostrador de facturación o bien a las máquinas de auto check-in que se encuentran en los aeropuertos.

El nuevo servicio de compra de billetes de Puente Aéreo, ofrece al cliente obtener su billete desde la PDA o el teléfono móvil, a través de un proceso semejante al que se realiza a través de Internet, introduciendo los datos personales y una tarjeta de crédito.

Los clientes de Iberia disponen también de un servicio dirigido a los titulares del programa de fidelización de Iberia Plus desde la PDA y móviles, que permite la información de las reservas realizadas por los titulares, así como la visualización del saldo de puntos y movimientos hechos con la tarjeta Iberia Plus.

Asimismo, la compañía ha creado un servicio de consulta de reservas desde estos dispositivos electrónicos, donde se puede comprobar el estado de las reservas realizadas desde cualquier canal de Iberia, facilitando el localizador y los apellidos.

Fuente: La Vanguardia


El Reino Unido instalará escáneres faciales en sus aeropuertos

Abril 26, 2008

De momento será de modo experimental y no en todas las instalaciones aeroportuarias británicas, pero por primera vez la nueva tecnología de reconocimiento facial por ordenador se aplicará a gran escala este verano en el Reino Unido.

Las autoridades fronterizas ponen a punto el sistema con el fin de que pueda funcionar para el gran tránsito de pasajeros que se espera durante las vacaciones, según la información publicada ayer por «The Guardian». Además de aportar una segura indentificación de los viajeros, este control automático también debería aligerar las colas en los aeropuertos.

Su aplicación se reducirá a los británicos y miembros de la Unión Europea que dispongan de pasaporte con datos biométricos. Éstos se hallan recogidos en un chip que integra el pasaporte, y contiene información sobre aspectos faciales, tales como el iris de los ojos.

El puesto de control no estará operado por ningún agente, sino que será automático. Una cámara tomará la imagen de la cara del pasajero. Una vez escaneada, un programa de ordenador cotejará sus magnitudes con la base de datos europea que reúna la información recogida en los chips de los pasaportes. Las puertas se abrirán tan pronto como se haga la rápida identificación.

Se desconoce todavía la reacción general que tendrán los usuarios ante un proceso automatizado de ese tipo, así como el número de «negativas falsas» que puedan producirse por errores de funcionamiento. En caso de que el ordenador no identifique bien a una determinada persona, ésta será remitida de momento al control manual de seguridad.

Gary Murphy, jefe de Diseño Operacional y Desarrollo de la Agencia de Fronteras británica, considera que la máquina «puede hacer un mejor trabajo que la inspección manual». Pero sus detractores advierten que incluso en el caso de funcionar correctamente, sólo se conseguirá reducir colas en un punto para que luego se forme un cuello de botella en otras partes del múltiple proceso de seguridad que existe a lo largo del paso de un pasajero por el aeropuerto.

Dudas y problemas

Algunos expertos en esta tecnología se muestran menos optimistas sobre su actual operatividad. Gus Hosein, especialista de la London School of Economics, recuerda que la Policía norteamericana tuvo que desconectar el sistema en la última SuperBowl porque el aparato se equivocaba demasiado e impedía pasar a mucha gente cuya identidad no era ningún problema. El ordenador ni siquiera pudo reconocer numerosas veces si la persona era un hombre o una mujer.

Las autoridades británicas confían en que la tecnología mejorará rápidamente de forma que el reconocimiento facial podrá integrarse en la llamada «Advance Passanger Information» (API), la información sobre la propia identidad que por anticipado ya se solicita para determinados destinos. Londres espera que la API podrá aplicarse en 2009 al 60 por ciento de todos los pasajeros y que se llegue al 95 por ciento en 2010. En el Reino Unido se han entregado ya cerca de diez millones de pasaportes biométricos desde que éste se introdujo en 2006.

El Ministerio del Interior estima que las medidas de seguridad en las fronteras británicas están ya entre las más duras del mundo, e indica que el propósito de los escáneres faciales es sobre todo el de aligerar las colas. «Probaremos las puertas automáticas este mismo verano y, si funcionan, las pondremos en todos los punto esenciales más adelante», declaró Liam Byrne, secretario de Estado de Interior.


Bruselas autoriza el uso del móvil a bordo de los aviones en Europa

Abril 8, 2008

La Comisión Europea ha adoptado un paquete de normas destinadas a armonizar las condiciones para el lanzamiento de los servicios de comunicaciones móviles en los aviones. Estos servicios permitirán a los consumidores utilizar sus móviles para efectuar y recibir llamadas o para enviar y recibir mensajes de manera segura en sus viajes aéreos por Europa. Esto significa que el 90% de los pasajeros aéreos europeos que ya llevan consigo su móvil podrán seguir estando localizables durante los vuelos.

“La necesidad de que los servicios paneuropeos de telecomunicaciones, como la telefonía móvil en vuelo, dispongan de una regulación única para operar en Europa ha sido lo que ha movido a la Comisión a actuar. Para que este nuevo servicio pudiera desarrollarse, era preciso adoptar una decisión normativa para todo el espacio aéreo europeo”, declaró Viviane Reding, comisaria europea de Telecomunicaciones. “Ahora esperamos que los operadores sean transparentes e innovadores en sus ofertas de precios. Los servicios de telefonía móvil durante el vuelo pueden ser una novedad muy interesante, en particular para las personas en viaje de negocios que necesitan poder comunicarse en cualquier momento y lugar. No obstante, su éxito depende de que los consumidores no deban pagar una factura telefónica desorbitada. Por otro lado, invito a las compañías aéreas y a los operadores a crear a bordo de las aeronaves las condiciones adecuadas para garantizar que el uso de los servicios de comunicación durante el vuelo no suponga una molestia para los demás pasajeros”.

Las medidas anunciadas ayer por la Comisión armonizarán los requisitos técnicos y de concesión de licencias para el uso de los móviles a bordo de las aeronaves. Los teléfonos de los pasajeros estarán conectados a una red celular a bordo que se comunicará con tierra vía satélite. Al mismo tiempo, el sistema evitará que los teléfonos se conecten directamente con las redes móviles terrenales. La potencia de transmisión se mantendrá así en un nivel suficientemente bajo para que los teléfonos puedan utilizarse sin que la seguridad de los equipos aeronáuticos o el funcionamiento normal de las redes móviles terrenales se vean afectados.

La armonización de los requisitos técnicos para la implantación, en condiciones de seguridad, de los servicios de comunicaciones móviles en vuelo permitirá el reconocimiento en toda la Unión Europea de las licencias nacionales concedidas a las diferentes compañías aéreas por el Estado miembro en que estén registradas. Por ejemplo, una aeronave matriculada en Francia o en España podrá ofrecer estos servicios a los pasajeros al sobrevolar Alemania o Hungría sin necesidad de procedimientos adicionales de autorización.

Al proponer normas para uno de los primeros servicios de telecomunicaciones verdaderamente paneuropeos, la Comisión Europea está respondiendo a la demanda de los pasajeros de utilizar sus móviles durante los vuelos, y también a la de la industria, interesada en satisfacer esta demanda. Tras una fase de prueba de estos servicios en algunos países (concretamente en Francia y en Australia), algunos operadores de telecomunicaciones y compañías aéreas prevén poner en marcha este servicio en el curso de 2008, con lo que la conectividad llegará a una de las pocas situaciones de la vida cotidiana en la que la comunicación ha sido hasta ahora muy limitada.

OFCOM, autoridad reguladora de las telecomunicaciones en el Reino Unido, anunció el 26 de marzo que autorizará a las compañías aéreas a ofrecer comunicaciones móviles a bordo de conformidad con el enfoque europeo común.

Fuente: Actualidad Aeroespacial


Adiós a las colas y a las tarjetas de embarque en el aeropuerto del futuro

Abril 1, 2008

Colas y tarjetas de embarque serán pronto historia: en el aeropuerto del futuro los pasajeros disfrutarán de un servicio automatizado y sin esperas y usarán sus teléfonos móviles para casi todo, hasta para embarcar en el avión.

Las principales aerolíneas estadounidenses han aumentado su inversión en tecnología para automatizar procesos habituales en los aeropuertos, algo que ahorrará tiempo a los viajeros y costes a las compañías aéreas.

Primero llegaron los monitores para obtener la tarjeta de embarque sin necesidad de acercarse al mostrador, siempre y cuando se viajara sin equipaje. La aerolínea Continental introdujo por primera vez esta opción en 1995 y, cuatro años después, su competidora Alaska Airlines daba un paso más y lanzaba el check-in por Internet.

Hoy, seis aerolíneas estadounidenses permiten facturar desde el teléfono móvil, aunque luego hay que obtener una tarjeta de embarque de papel en los terminales automáticos del aeropuerto. Pero este último trámite podría desaparecer en breve.

Continental tiene en pruebas un sistema que sustituye las tarjetas de embarque por un código bidimensional que el pasajero recibe en la pantalla de su teléfono móvil y con el que puede pasar todos los controles de seguridad y entrar en el avión. El pasajero ahorra tiempo y la aerolínea recorta gastos al usar menos papel. Además, estos códigos son más difíciles de falsificar que los tradicionales códigos de barras impresos en las tarjetas de embarque de papel.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo espera que sus 240 miembros adopten antes de fin de 2010 este sistema, que podría ahorrar al sector 500 millones de dólares anuales. El aumento de teléfonos móviles con conexión a Internet permitirá utilizarlos para cada vez más servicios como, por ejemplo, elegir asientos, comprobar el estado de un vuelo o modificar una reserva tras la cancelación de un vuelo.

En este aeropuerto ideal, los empleados serán una especie casi en vías de extinción y estarán allí para funciones muy concretas donde sea absolutamente imprescindible la presencia humana como, por ejemplo, facturar una maleta. Este es el concepto de Alaska Airlines, una pequeña aerolínea estadounidense pionera en incorporar adelantos tecnológicos, en lo que la empresa llama “el aeropuerto del futuro”.

El “aeropuerto del futuro” de esta compañía consiste hoy en dos áreas de los aeródromos de Anchorage, Alaska, y Seattle, donde los mostradores de facturación han pasado a un segundo plano y el pasajero lo hace casi todo en terminales automáticos. Los ejecutivos de Alaska Airlines comprobaron que los viajeros tendían a ir directamente a los mostradores para ser atendidos por un empleado aunque sólo llevaran equipaje de mano, lo que provocaba mayores colas.

“Hemos logrado reducir a la mitad el tiempo de espera respecto al sistema de facturación tradicional”, dijo una portavoz de Alaska Airlines. “Con otras compañías, los pasajeros van al mostrador por motivos muy diferentes, pero con nosotros sólo los que tienen que facturar una maleta están allí”, añadió.

En la terminal de la aerolínea en Seattle lo primero que ve el pasajero son terminales de facturación automática estratégicamente colocados para que sea casi imposible evitarlos. Amables empleados pasean por el recinto e instruyen a los viajeros sobre su uso.

Al fondo están los tradicionales mostradores de facturación de equipaje donde cada agente cuenta con dos cintas transportadoras para que, mientras termina de atender a una persona, la siguiente pueda colocar su maleta. Según cálculos de la empresa, con este sistema un trabajador atiende a 46 pasajeros a la hora, 24 más que la competencia. Alaska Airlines ha logrado además que un 73 por ciento de sus viajeros en el aeropuerto de Anchorage facture en terminales automatizados o por Internet, frente al 50 por ciento de media en el sector.

Fuente: Canarias 7